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DREAM THEATER
MAESTRÍA DE ENSUEÑO

Por Sergio Alvite / Foto: Ocesa

Sueños fueron los que se apreciaron en un Auditorio Nacional repleto de miles de almas deseosas de gozar las melodías, las notas y la elegancia musical de Dream Theater en un escenario que los acogió desde la primera canción hasta la última cuerda vocal de cada uno de los soñadores que quedaron no sólo impresionados, sino también agradecidos por tan bella velada con la banda neoyorquina.

El Auditorio Nacional, recinto más importante del Distrito Federal, que tiene una envidiable acústica, abrazó este concierto que tuvo una duración de 3 horas y conmemoraba primordialmente el 20 aniversario de los ex-Majesty que cierran dicha gira de celebración en el Radio City Music Hall de Nueva York.

Los boletos se vendieron muy bien desde el anuncio del concierto, las playeras volaban, los negocios de obtener la sudadera o el poster más baratos no se dejaban esperar, todos querían algo de Dream Theater previo a la ejecución progresiva.

8:45 pm y el auditorio se fue a negros totales, los gritos se hicieron más agudos; en la oscuridad se podía escuchar el tema de la película de Stanley Kubrick, "Clockwork Orange", algo ya clásico en Dream Theater tal y como lo fue en la gira pasada donde apetecían al público con la música de "Psycho" de Alfred Hitchcock. Una vez finalizada la pieza se proyectó en dos enormes pantallas que había a cada lado del escenario una breve historia en video de Dream Theater con grandes fotos de Majesty, de la etapa de "Images And Words" y los restantes años que han llevado estos músicos hasta el presente 2006 al lado de animaciones con motivo del número 8 de su "Octavarium" que cautivarían aún más casi al final de este inolvidable concierto. Entonces se dejaba entrever algunas figuras al frente, Jordan Rudess se postraba en sus teclados, la batería empezaba a resonar las butacas, Mike Portnoy estaba ya listo al igual que John Petrucci quien hacia sonar algunas cuerdas de su guitarra a la par de los toms que cada vez se sentían más fuertes hasta extraer la raíz y golpearnos con "The Root Of All Evil". Era oficial que el inicio de la música en progreso daba inicio. Al fondo de la batería de Portnoy se podía ver una gran manta de la portada de "Octavarium". El sonido no era el mejor hasta ese instante, la tarola carecía de presencia al igual que los teclados que apenas y se percibían; el bajo desaparecía en ocasiones, pero la adrenalina daba indicios de fluir por cada rincón del Auditorio Nacional mexicano. "Panic Attack", también de "Octavarium" desataba los brazos en el aire. Portnoy desde su aparición, portó la playera de la selección mexicana de fútbol, algo muy de moda por el presente año del mundial. "A Fortune In Lies" de "When Dream And Day Unite" dibujó el año 1989 en las pantallas, el viaje en el tiempo no tenía vuelta atrás. Que delicia fue escuchar esta canción que tiene un aire muy thrashy al comienzo con ese cambio de ritmo de batería. En este tema, James Labrie se dejó caer al piso a propósito, algo inusual en él; esa pequeña "caída" le causó un mínimo molestar en su tobillo izquierdo el cual se tocó al poco tiempo de levantarse, no fue nada serio, no le importó y siguió abasteciendo el ejecutar instrumental con la copa de su voz. El sonido mejoró y se mantuvo en un mejor nivel que hacía placentera nuestra escucha.

Poco a poco caían éxitos, "Under A Glass Moon" tuvo una gran ovación, posiblemente nadie se la esperaba; al termino de esta, Labrie aprovechó para saludar al público mexicano y expresar su sentimiento, "cada vez es mejor" refiriéndose a la tercera visita de la banda a este país. Mencionó que recorrerían toda su historia a través de cada álbum y ese riff tan provocador de azotar la cabeza hasta el suelo de "The Mirror" organizó una embestida de cabezas de arriba a abajo. "Lie" completó el paso por el disco "Awake" de 1994. "Falling Into Infinity" seguía en el menú, "Peruvian Skies" se desprendió de aquella producción, una canción que vino a detener un poco la emoción vivida hasta ese punto por la tranquilidad del tema hasta que volvió a despertar energía en la gente con los disparados riffs de John Petrucci y "Wish You Were Here" de los grandes Pink Floyd y "Wherever I May Roam" de Metallica dentro de las mismas notas de "Peruvian Skies", nadie se lo creía al mismo tiempo que se gozaba, la emotividad seguía creciendo a cada segundo.

"Fatal Tragedy" de "Scenes From A Memory" desenvolvió aún más gritos de las diez mil personas ahí reunidas, el desempeño de cada uno los miembros de Dream Theater en sus instrumentos dejaba con la boca abierta a quienes observábamos. Jordan Rudess hacía lucir fácil su forma de tocar los teclados que en esta ocasión no era giratorio como en sus dos últimas giras. "Solitary Shell", "About To Crash" y "Losing Time" todas estas tres del "Six Degrees Of Inner Turbulence" cerraron la primera parte del concierto. Cabe mencionar que Dream Theater sabe como finalizar sus actuaciones y a pesar de que solo concluía una primera instancia de la presentación de aquella noche, parecía un concluir heróico, un clímax en "Solitary Shell" con sentimiento, una "About To Crash" de fortaleza y un "Grand Finale" en "Losing Time" que dejaba el rastro para seguir en la búsqueda de más. Cualquiera pudo haberse ido tranquilo y satisfecho a su casa, pero es por eso que Dream Theater se diferencia de los demás.

Durante el intermedio en el que la banda se toma un descanso, la gente aprovechó para tomar un refrigerio o una cerveza. Mientras tanto, los que se quedaban en su lugar esperando podían escuchar a lo largo del auditorio, una versión totalmente acústica de "A Mind Beside Itself" comprendida por "Erotomania", "Voices" y "The Silent Man" entonadas por una voz femenina que me resultó desconocida pero sin embargo muy interesante para los verdaderos seguidores del grupo.

Después de unos 20 minutos se apagaron las luces para percibir la nota final del "Six Degrees…" y escuchar el bajo de John Myung quien como siempre lucio introvertido pero extrovertido en sus manos para comenzar con "As I Am" de "Train Of Thought" del 2003. Este tema junto con "Endless Sacrifice" asombró mucho por el actuar de Mike Portnoy quien destacó por su trabajo percusivo de alta calidad, todo un maestro, no por nada pertenece ya al salón de la fama de la aclamada revista estadunidese "Modern Drummer". El kit de Portnoy se quedó "corto" respecto al Train of Thought World Tour, el "Siamese Monster" se quedó en casa o por lo menos así lo fue para México D.F., en esta ocasión sólo desapareció la batería de dimensiones menores a la que habitualmente usa Stephen Portnoy.

Después de "Endless Sacrifice" llegó el presente, "Octavarium". Representando a este reciente material estuvo "I Walk Beside You", "Sacrificed Sons" acompañada de escenas de la tragedia del 11 de Septiembre de la ciudad natal de estos músicos y la épica "Octavarium" la cual no sólo fue tocada en su entereza, además de ello se presentó en las pantallas a cada uno de los miembros de Dream Theater en su propia versión animada en situaciones "peculiares y peligrosas" yendo de la mano con la música que derivó nuevamente a una emotividad que se respiraba por todo el recinto. Durante la parte III de "Octavarium", "Full Circle", se proyectaron imágenes de David Lee Roth, Primus, Pink Floyd, Yes, Genesis, Jim Morrison, Ramones, The Beatles, Hendrix, The Who, etc. Todos ellos fundamentales en el crecimiento de Dream Theater y por supuesto algunos de estos mencionados en la letra de la canción de "Octavarium", una composición muy en onda del rock progresivo de los 70 en que Dream Theater se ha inspirado mucho.

Más de dos horas habían transcurrido y la banda parecía lucir intacta. Jordan Rudess apareció en escena con una sencilla luz alumbrándolo para empezar "Wait For Sleep" de "Images And Words". La sensación de nostalgia se dejó caer en quienes disfrutaban la balada. James Labrie la cantó con suma delicadeza en su entonar, los aplausos desplazaron al silencio que apareció al termino de la última nota. Era increíble apreciar al auditorio totalmente lleno y gozando a fondo el espectáculo.

Para el cierre definitivo se esperaba "Metropolis" o "Pull Me Under" pero Dream Theater como siempre es impredecible y esas expectativas que origina los separa de los demás. El famoso teclado de inicio de "Learning To Live" volvió a arrancar ríos de emociones de los seguidores a muerte de los originarios de Nueva York. La canción como siempre sirvió como un espacio para la improvisación de toda la banda, la conjunción parecía ser insuperable. Rudess, como a lo largo de todo el concierto, se prestó a crear momentos cómicos con sus teclados creadores de infinitas melodías. Portnoy se daba el lujo de malabarear las baquetas en pleno tema. Labrie llevando el porte de todo gran frontman. Myung callado y sin embargo insustituible; y Petrucci castigando a esa guitarra incesante de riffs melodiosos y preciosistas.

Culminó así una noche más quizás para Dream Theater, pero una noche especial para los mexicanos que asistieron, corearon, se deleitaron y sobre todo disfrutaron las "acrobacias" de estos músicos que parecen imparables. El Auditorio Nacional simplemente se tornó en un teatro de sueños.

SETLIST
The Root Of All Evill
Panic Attack
A Fortune In Lies
Under A Glass Moon
The Mirror/Lie
Peruvian Skies
Fatal Tragedy
Solitary Shell
About To Crash (Reprise)
Losing Time/Grand Finale
ENCORE---------------
As I Am
Endless Sacrifice
I Walk Beside You
Sacrificed Sons
Octavarium
ENCORE---------------
Wait For Sleep
Learning To Live

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